viernes, 13 de diciembre de 2013

29 de Noviembre

La recta final de la asignatura consiste en hacer una autobiografía y responder un cuestionario que incluye un acercamiento sensible.
La verdad desarrollar la autobiografía en tercera persona (biografía...duh!) es bastante interesante, recordar lo bueno, lo malo, y ver como te afecta hoy en día, o como ayudó a formarte es increíble, es un ejercicio que ojalá todos pudiéramos hacer si no fuéramos tan flojos.
Lo más entretenido fue escribir el futuro, dejar volar la imaginación y "ponerle color" sin ningún tipo de restricciones es entretenido, escribir sin restricciones es entretenido y puedes echar un vistazo a ese horizonte que tenemos dentro, ver que nos hubiera o que nos gustaría lograr hoy en día y extrapolarlo hasta la exageración más ridícula (como hice en el mio cuando escribí que era nombrado caballero por la corona británica por una versión de la saga arturica).
Cuando miramos al futuro sin ninguna restricción, sin guardarnos nada es volver a ser niño, es jugar a ser astronauta, bombero, el líder de una banda de rock, un Thundercat; no hay limites, esos límites los va poniendo la vergüenza, el preocuparse del "que dirán", el decir "esto no me deja plata". Pero soñar es gratis, lo puedes hacer cuando vas en la micro con el sobaco de una vieja pegado a la cara, cuando te sientas en el baño y te das cuenta que comer cuatro huevos al desayuno fue una mala idea. Todos podemos soñar, y eso es un don que sólo nosotros mismos nos podemos negar... y en el fondo ¿Quien es tan huevón para privarse del motor de la vida?

No hay comentarios:

Publicar un comentario